Clamidia:
La clamidia es una ETS bacteriana que puede afectar tanto a hombres como a mujeres.
La mayoría de las personas con clamidia no tienen síntomas. La clamidia no tratada puede
tener como consecuencia infertilidad y daño de los órganos reproductores en las mujeres.
Herpes genital:
El herpes genital es causado por el virus del herpes simple. Este virus puede provocar
brotes de ampollas y llagas alrededor de los genitales y el recto. Una vez que contrae el
virus, se quedará en su sistema para siempre. Con el tiempo, los brotes ocurren con
menos frecuencia.
Gonorrea:
La gonorrea es una ETS bacteriana frecuente. La bacteria prolifera en lugares húmedos y tibios, como el cuello uterino, el útero y las trompas de Falopio en las mujeres y en la uretra en hombres y mujeres. También puede infectar la boca, la garganta, los ojos y el ano. Si no se trata, puede causar problemas permanentes tanto en hombres como en mujeres.
VIH y SIDA:
El VIH es el virus de la inmunodeficiencia humana, o el virus que causa el SIDA (síndrome de inmunodeficiencia adquirida). El VIH ataca el sistema inmunitario y con el tiempo lo destruye. La función del sistema inmunitario es protegerlo de las infecciones. El SIDA es la etapa final de la infección por este virus. El VIH se puede tratar con medicamentos, pero no hay cura para el VIH ni para el SIDA.
HPV:
El HPV (virus del papiloma humano) es la ETS más frecuente. Existen más de 40 cepas diferentes de HPV. El cuerpo es capaz de combatir la mayoría de las cepas del HPV sin tratamiento. Sin embargo, algunas cepas del HPV causan cáncer cervical y otros tipos de cáncer.
Sífilis:
La sífilis es una ETS bacteriana generalizada. Se puede tratar fácilmente con un antibiótico en el primer año de la infección. Pero con el tiempo se vuelve más grave y difícil de tratar.

Comentarios
Publicar un comentario